Historia de Francisco Sánchez Guisado y Juliana Benitez Cano

Francisco Sánchez Guisado nació en Salvaleón en el año 1900, falleciendo en Guadiana en el año 1979 a los 79 años y Juliana Benítez Cano nació también en Salvaleón en el año 1905, falleciendo en Guadiana en el año 1986 con 81 años.Tuvieron 4 hijos y 2 hijas: Francisco en 1929, Lorenzo en 1933, Antonio en 1937, Aguasanta en 1939, Antonia en 1941 y Juan en 1943, todos ellos nacidos en Salvaleón, habiendo tenido como descendencia, 18 nietos y 27 biznietos.

Los primeros años de convivencia de Francisco y Juliana los pasaron en Salvaleón, una vez casados en 1.928, trabajaron en una huerta de un propietario de tierras del lugar al que llamaban “El Señorito”, a cambio de una renta sembraban verduras y hortalizas para la casa e higueras para engordar a los guarros. Al morir el dueño, los hijos no quisieron continuar con la renta por lo que se tuvieron que ir a trabajar a una finca llamada “Los Madroñales”, cerca de Nogales, en la que sembraban secano (cebada y trigo) y arrancaban jaras para poder sembrar más tierras, todo ello se hacía en régimen de aparcería, es decir, a medias con el amo de las tierras, un terrateniente del lugar, lo que se denominada “Medianero”, todo lo que se cogía en limpio era a medias, el trabajo lo ponía el trabajador y los gastos y compras también el trabajador. Francisco estaba casi siempre en la finca con los hijos varones, los mayores (10-15 años) con las mulas y arando y los más pequeños (6-10 años) guardando cabras, mientras Juliana se quedaba  en Salvaleón con las hijas. Por la noche algunos niños iban a una escuela a aprender a leer y escribir durante una hora o así, algunas épocas del año, los demás intentaban aprender a leer en el cortijo o en casa. A principios delos años cincuenta,  durante las fiestas del pueblo,los niños y niñas, con los pantalones y vestidos remendados, tenían que intentar pasar toda la feria con una peseta.

02La localidad de Salvaleón, tiene una Finca Comunal denominada “Monte Porrino”, de 1.700 hectáreas de encinas y alcornoques, actualmente Espacio Natural Protegido con un Centro de Interpretación de la Dehesa de Salvaleón. El Conde de Feria donó la finca, en el año 1.563, al Concejo y Vecinos de Salvaléon, a censo enfitéutico (una especie de beneficio en favor de los que aprovechaban la tierra), con la finalidad de que fuera destinada al común y directo aprovechamiento de los vecinos, debiendo ser administrada por el Ayuntamiento. Francisco trabajaba la leña y alimentaba al ganado con los pastos y bellotas de la finca. Todas estas circunstancias dificultaban, en gran medida, la selección de estos vecinos, para colonizar los pueblos de nueva creación, en beneficio de otras localidades mejor consideradas.

A la vista de la creación del Plan Badajoz (Plan de Obras, Colonización,Industrialización y Electrificación dela03 provincia de Badajoz, aprobado en Abril de 1952), y con la ilusión de un cambio de vida a mejor, Francisco y Juliana, con la ayuda de un familiar, comenzaron a preparar los trámites, solicitando al Instituto Nacional de Colonización (I.N.C.), la inscripción en la localidad de Guadiana del Caudillo. El proceso de convocatoria se realizaba en base a unas normas y circulares, era necesario ser mayor de 21 años, licenciado o exento del servicio militar, justificación de alfabetización y no ser propietario de tierras. La selección de las familias solicitantes se hacía a través de Informes profesionales, sanitarios y de autoridades; así como otros informes internos que no aparecen en archivos, acreditaciones de adecuada moralidad y buena conducta, evaluándose este criterio basándose en la información ofrecida desde la población de origen por las autoridades locales y en la petición de un informe a la Guardia Civil sobre los antecedentes políticos y sociales de los aspirantes a colonos, todo ello a propuesta de la Delegación Nacional de Sindicatos, influenciada por las Hermandades Locales y el Gobierno Civil, en contra de las orientaciones técnicas del I.N.C., lo que suponía un lastre para muchas familias, valorando las unidades de trabajo de la familia en base a un curioso baremo:
Sexo
Edad
Equivalencia en Unidades de Trabajo*
Varón
18 a 60
1’00
Varón
15, 16 y 17
0’75
Varón
12, 13 y 14
0’75
Mujer
14 a 15
0’25
04En Octubre de 1.953, llegó a Guadiana Francisco y sus hijos mayores, en un carro de madera con ruedas de hierro, tirado por dos mulas y una burra; estuvieron tres meses en “los barracones”, pasando mucho frío ya que tenían techos de uralita, estos barracones estaban situados en la zona de las casas nuevas. Posteriormente en Enero de 1.954 llegaría Juliana con los pequeños, en una camioneta alquilada, con las pocas pertenencias que tenían, unos guarros y varias ovejas. Posteriormente llegaron tres sobrinos, Juan, Tomás y Teresa, hijos de una hermana de Juliana que había fallecido, a los que criaron durante varios años. Estuvieron viviendo durante siete años en la Ronda Norte, nº 14 (frente al transformador de las casas nuevas) y definitivamente en la Calle Mayor, nº 26, correspondiéndoles el lotede la parcela nº 37, situada en la Carretera de Matasdeporras, a la derecha, poco antes de llegar al Puente de Montijo.
En principio era necesaria una reserva inicial mínima de unas 20.000 ptas. y  un mínimo ajuar (muebles,05 utensilios domésticos y ropa), todo ello para que les permitiera llegar a la recolección. La distribución delos bienes entre los colonos se realizaba recibiendo a título provisional la parcela, la vivienda, los aperos y el ganado de arrastre y tiro. Durante 5 años, los colonos eran tutelados por el I.N.C., es decir, capataces y peritos de ese organismo enseñaban al colono y dirigían su producción, al lote de Francisco le correspondió como Capataz Instructor Emiliano. En Guadiana del Caudillo, la tutela oficial duró, desde el año 1.951 hasta el año 1.956. Por otra parte, los colonos mantenían durante ese lustro un régimen de aparcería con el I.N.C., teniendo que pagar una cuota de aparcería del 3 % del valor de las tierras. Las cuotas abonadas eran empleadas para resarcir al Estado de la entrega de los aperos y el ganado. Pasados los cinco años los colonos adquirían la propiedad tanto de la parcela como de la casa, reintegrando al Estado el 60 % del valor de ambas en plazos de entre 15 y 25 años, en el caso de las parcelas y de 40 años en el caso de las viviendas, quedando algunos lotes completos a pagar en 40 años.

06El pueblo estaba en fase de construcción, las calles sin terminar, zanjas cubiertas con tuberías y apenas había luz eléctrica. El recibimiento entre los colonos que ya estaban en Guadiana fue muy bueno, ya que eran épocas de necesidades, las gentes eran muy solidarias y se ayudaban entre todos hasta adaptarse a la nueva vida. Las autoridades que había en Guadiana fueron registrando todos los miembros de la familia y adjudicando poco a poco las viviendas con los lotes, los capataces y peritos se encargaban de tramitar las fichas de colonos, con la procedencia, fechas de instalación y entrega, datos familiares y de entrega de maquinaria y ganado, con los datos de precio, inventariado y amortización. El capataz principal controlaba todas las recolecciones, para la entregadel 60 % en algodón, maíz y trigo. Se llevaba a la era todo el grano y se trillaba con empleados del Instituto que se llevaban todo a la Cooperativa. En cuanto a la vivienda de la Ronda Norte estaba en muy malas condiciones por lo que Francisco y Juliana solicitaron otra vivienda al perito Carlos Tafú, el cual se negó, comunicando que tenían que estar contestos porque en el pueblo de origen seguramente no tendrían más que07 una choza. Empezaron a tramitar una nueva solicitud continuando la discusión con el perito, que en otra ocasión les comunicó que si no estaban conformes con el lote se podían volver al pueblo del que procedían. Una vez otorgada la vivienda en la Calle Mayor, la anterior fue arreglada y entregada a otra familia de colonos. Todas estas circunstancias en la concesión de lotes provocaron muchas disputas, exigencias e injusticias sociales, lo que provocó muchos enfrentamientos entre autoridades y colonos, unos se conformaban y otros protestaban, haciendo volver a muchas familias humildes y anónimas a sus lugares de origen ya que no tenían medios para defenderse o no tenían fuerzas para enfrentarse a las autoridades.

En lo que respecta a la organización de los lotes de parcelas, los colonos tenían que trabajar y sembrar lo queexigía el Instituto, entregando obligatoriamente dos vacas para trabajar la tierra, 08Francisco se negó a recibir las vacas ya que traía una yunta de dos mulas y no quería desprenderse de ellas, eran buenos animales, mientras que las vacas que le ofrecían, como se suele decir, no las conocía, aparte de tener que entregar la primera cría de ambas vacas con dos años de edad, en perfectas condiciones y seleccionables, o de lo contrario su importe en metálico. Todo ello provocó otra discusión con el Capataz Mayoral“Paco”, que le comunicó a Francisco que era obligatorio coger las vacas con el lote, por orden del perito. También les entregaron una yegua y una vaca suiza (oficialmente vaca holandesa), y algo de comida para alimentarlas, las cuales fueron pagadasen especie, con las primeras crías de dos años. La maquinaria y aperos entregados a Francisco fueron un arado de vertedera, con el timón y alguna cuerda tipo sobeo, un trillo para trillar, una grada canadiense “calanié” a medias con su vecino Pepe Castillo, una sulfatadora a medias con otros cuatro colonos,09 un carro o carreta con ruedas de goma a medias con ocho colonos y un cabestro para la yegua, no recibiendo aperos de yunta (yugo, coyunda, barzón).Estos últimos elementos, al ser compartidos, no se cuidaban como es debido y los colonosintentaron adquirir aperos y maquinaria propios, sin utilizar apenas los compartidos. Por lo que respecta al trabajo en el campo, entregaron árboles de tipo choperas, que se tenían que sembrar en lugares indicados, en los extremos de las tierras, orillas, desagües, para posteriormente venir del Instituto a recoger la madera. Estos árboles eran muy dañinos para los cultivos, por lo que poco a poco los colonos fueron quemando todos los chopos en un periodo de 8 a 10 años.

10El trabajo en el campo era insuficiente para mantener a toda la familia por lo que los hijos mayores tuvieron que empezar a trabajar fuera para ayudar al hogar y para comer, ya que el jornal era de 15 pesetas y un pan valía 5 pesetas, trabajando dos hijos en la fábrica del lino, (lugar de la posterior fábrica de piensos P.G.E.S.A. y Promotora) y otro hijo a poner chopos y cáñamos en desagües y carreteras, los hijos más pequeños, mientras tanto guardaban la vaca, varios guarros y un par de ovejas a los que intentaban dar comida por las orillas de la carretera y por las inmediaciones de la vía, ayudando en las tareas del hogar y también tenían que levantarse a las 04:00 horas de la madrugada para llevar 3 ó 4 litros de leche a la lechería para venderla. Los préstamos que daban los bancos eran de tipo de interés de pago anticipado, había que pagar el interés en el momento de recibir el préstamo para posteriormente devolverlo. Francisco solicitó un préstamo de 3.000 pesetas, tenía que pagar anticipado un 20 % aproximadamente, en total 600 pesetas por lo que recibió un préstamo de 2.400 y a la finalización del plazo tuvo que devolver las 3.000 pesetas acordadas.

En la primera visita de Francisco Franco a Guadiana,en Mayode 1.951, para la inauguración de la localidad, Francisco y Juliana no habían llegado aún al pueblo, pero sí estuvieron en la siguiente visita realizada en Octubre de 1.956, pasando por el camino de herraduras de Matasdeporras, para posteriormente inaugurar Valdelacalzada y Pueblonuevo del Guadiana. Como la comitiva pasaba por las tierras de Francisco, las autoridades pusieron tractores y maquinaria moderna por todo el recorrido para dar una sensación de prosperidad, trajeron tractores y maquinarias de otras cooperativas, exigiendo a los colonos quitar los chozos de las parcelas, Francisco se negó a quitar el chozo, ante la insistencia de los peritos, ya que lo tenía en muy buenas condiciones y le había costado mucho trabajo construirlo. Francisco y sus hijos, vieron pasar la comitiva desde la parcela, multitud de vehículos con banderas, escoltas y vehículos de la Policía Armada y de la Guardia Civil.

Estuvieron toda la mañana cargando un remolque de trigo, con un tractorista de la Cooperativa, posteriormente11 otros tractoristas araban la tierra ya recogida en seco para dar una imagen de actividad, finalmente fueron a descargar el grano a la era, aprovechando los medios de los que habían dispuesto ese día. Juliana y los hijos más pequeños, vieron pasar la comitiva por la Plaza.

En los años sucesivos y ante la falta de recursos, los hijos de Francisco y Juliana comenzaron a abandonar Guadiana; el hijo mayor Francisco se marchó en 1956 a trabajar a Valverde de Leganés, a la Finca “El Campillo”, donde había trabajado su padre antes de casarse, posteriormente emigró a Alemania, para afincarse definitivamente en Talavera la Real, trabajando en una gasolinera; Lorenzo en el año 1958 se vuelve a Salvaleón, en 1.960 se va a trabajar a Alemania y finalmente montó un bar en la barriada de San Roque, en Badajoz; Antonio se casó y se marchó a Barcelona en 1963, volviendo y montando un bar también en la zona centro de Badajoz; Aguasanta se casó en 1964 y se marchó a Santa Coloma de Gramanet (Barcelona); Antonia se casó en 1963 y se marchó también a Barcelona, al barrio de Horta, por último Juan, el hijo menor, es el único que se quedó en Guadiana, siendo costumbre quedarse en el campo los hijos menores, como una necesidad de continuidad.

12En aquella época era costumbre nombrar a todas las autoridades y personajes públicos con el tratamiento deferencial de “Don”, por lo que todos ellos eran recordados con este vocablo antecediendo al nombre. El primer Alcalde que tuvo Guadiana “El señor José”, era un colono más, que había sido nombrado desde el Ayuntamiento de Badajoz, aunque quién realmente ejercía esa función era Don Alfonso, un maestro de escuela. El médico Don Antonio, recetaba pocas medicinas, dado los medios existentes, las cuales había que pagar íntegras, al no existir la Seguridad Social. La Escuela, situada en la Calle Escuela, tenía dos maestros Don Alfonso y Don Daniel y posteriormente Don Ángel, los niñosque podían, asistían por las noches, aunque la mayoría no iban por el cansancio acumulado durante el día. Los impuestos que se pagaban en aquellos años eran, los del rodaje de carros y bicicletas, para posteriormente ampliarse a motos y tractores. En cuanto a las diversiones, existía un cine en la Calle Escuelas, en el que había que entrar en cola vigilada por la Guardia Civil, durante las fiestas se organizaba una Plaza de Toros con carros en la Plaza del Mercado, antes de construir la Caseta Municipal. Los primeros comercios que empezaron a funcionar fueron el del “tío Pedro” en la Plaza Mayor. En lo que respecta a las celebraciones litúrgicas, todos los hijos de Francisco y Juliana, habían sido bautizados en Salvaleón, también habían recibido la Primera Comunión en Salvaleón, en ceremonias sencillas, casándose en  Guadiana las dos hijas,Aguasantaen 1.964 y Antonia en 1963 y dos de los hijos Antonio en 1.963  y Juan en 1.967, todos ellos en la Iglesia de Ntra. Sra. De la Soledad, los tres primeros por el cura Don Fermín y Juan por el cura Don Heliodoro.

Así fueron los primeros años de vida, en Guadiana, de Francisco Sánchez Guisado y Juliana Benítez Cano, que vivieron durante 26 y 32 años respectivamente en la localidad y que contribuyeron al desarrollo de la misma, sirva esta pequeña historia para recuerdo de todos sus familiares y amigos.
Escrita la historia de sus abuelos por: Juan José Sánchez Moreno
según los recuerdos de su padre Juan Sánchez Benítez
Información extraida del siguiente blog: http://www.matrimoniosguadiana.es/COLONOS/HISTORIAS/franciscosanchezguisado.html

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Hola.
Casualmente me llamo "Francisco Sánchez Guisado" y aunque nací y vivo en Madrid soy de origen extremeño por parte de madre, así que no me extrañaría nada que fuésemos pariente lejanos.
La historia es conmovedora y me ha gustado mucho leer algo sobre el lugar de origen de mis ancestros.
Un abrazo.
chus ha dicho que…
Hola, yo también procedo de un pueblo de los llamados de Colonización de la provincia de Huesca y esta historia me resulta como muy conocida, aquí también nuestros abuelos y padres lo pasaron muy mal en los comienzos en plena posguerra.

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